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ALCOHOL

¿Qué es la adicción al alcohol, dependencia del alcohol o alcoholismo?
¿Cómo son los alcohólicos?
Los daños…
Las etapas del alcoholismo.
¿Sospecha usted que algún familiar o amigo suyo es alcohólico?
¿Se puede curar el alcoholismo?
¿Se puede tratar el alcoholismo?
¿El alcoholismo es una enfermedad hereditaria?
¿Qué es el Delirium tremens?
El consumo de alcohol en México
¿Qué es el alcohol etílico o etanol?
El alcohol, etanol o alcohol etílico es una droga psicoactiva porque…
EL alcohol es una droga legal porque…
Concentración de alcohol en una bebida.
¿Qué pasa al consumir alcohol?
Efectos inmediatos
Después de un tiempo…
Cocaína y alcohol
Si una mujer embarazada consume bebidas alcohólicas… ¿Le hace daño a su bebé?
Beber y manejar
Los orígenes…
Algunos mitos sobre el alcohol
Y usted… ¿Cómo bebe?
¿Qué puede hacer una persona adicta al alcohol que desea dejar de consumirlo?

 

¿Qué es la adicción al alcohol, dependencia del alcohol o alcoholismo?

El alcoholismo es una enfermedad crónica, un desorden de la conducta caracterizado por la ingestión repetida de bebidas alcohólicas hasta el punto de que excede a lo que está socialmente aceptado y que interfiere con la salud del bebedor, así como con sus relaciones interpersonales o con su capacidad para el trabajo. (Mark Keller, 1958).

El alcoholismo es una enfermedad. Sus principales síntomas son: a) La pérdida de control o incapacidad de detenerse una vez que se ha empezado a beber; b) tolerancia, y c) síndrome de abstinencia o de supresión.
La persona que sufre de alcoholismo bebe sin control, a pesar de que por ello pone en peligro su salud física y mental. Las consecuencias negativas afectan también a su familia, a sus amistades y a su trabajo, pero no es capaz de dejar de ingerir bebidas alcohólicas. No es lo mismo embriagarse alguna vez que ser un verdadero alcohólico, pero quien se emborracha con frecuencia puede llegar a serlo si empieza a perder el control de la bebida.

¿Cómo son los alcohólicos?

Cada alcohólico bebe de manera distinta; cada alcohólico sufre las consecuencias de su adicción de manera diferente, pero todos son iguales en un aspecto: no pueden controlar la bebida.


Los daños…

• Al individuo: Desnutrición, enfermedades del hígado, del estómago, de los riñones, del corazón, de la piel, trastornos mentales, etc.
• A la familia: Desintegración familiar por el descuido de las obligaciones y por los continuos problemas que se originan, desde los de carácter económico, hasta los que se relacionan con la violencia física y verbal. Es imposible medir el sufrimiento moral de los familiares y de quienes rodean al enfermo alcohólico.
• A la sociedad: Riñas, accidentes, violaciones, homicidios y ausentismo laboral con las consecuentes pérdidas humanas y de tipo económico.

Las etapas del alcoholismo

En general, el enfermo alcohólico pasa por las siguientes fases:

Primera etapa (Duración: de 5 a 10 años):
1. Bebe mucho. Se promete a sí mismo no volver a tomar, pero no cumple. Se siente culpable, avergonzado y muy nervioso (angustiado). Bebe más.
2. Toma cada vez más seguido.
3. Aumenta la tolerancia: cada vez “aguanta más”.
4. Se siente irritable y nervioso. Tiene algunos cambios en su personalidad o manera de ser. Empeza a sufrir “lagunas mentales” (se le olvida lo que pasó durante la borrachera).

Segunda etapa (5 o más años):
1. Constantemene niega que ya tiene problemas con la bebida o los oculta, pero los demás se dan cuenta perfectamente.
2. Bebe por la mañana y a solas.
3. Se le nota que casi permanentemente está bajo los efectos del alcohol.
4. Necesita beber todos los días.

Tercera etapa (Por el resto de la vida, si no deja de beber). Empieza la destrucción total: borrachera permanente, problemas familiares, sociales y económicos, trastornos graves de salud.
1. Empieza a vivir en soledad. Se aleja de sus amigos y familiares quienes, a su vez, lo dejan solo.
2. Vive para beber, casi no come.
3. Cambia drásticamente su personalidad o forma de ser.
4. Sufre cambios físicos y mentales graves: mala nutrición, enfermedades, temblores constantes, alucinaciones, etc.

¿Sospecha usted que algún familiar o amigo suyo es alcohólico?

Un buen observador debe sospechar el inicio de la dependencia del alcohol en una persona si existen estos datos:
1. Aumento del consumo de alcohol, ya sea de manera regular o esporádicamente, con frecuentes episodios de ebriedad.
2. Ingestión de bebidas alcohólicas con la intención de “relajarse”, de resolver problemas o de aliviar síntomas desagradables.
3. Preocupación evidente por el alcohol y necesidad frecuente de tomarse una copa.
4. Ingestión de alcohol “a escondidas”.
5. Tendencia a inventar “coartadas” o pretextos para justificar la bebida.
6. Negativa a aceptar que su consumo de alcohol es excesivo (cuando ya es obvio), y disgusto cuando se menciona el tema.
7. Ausentismo laboral frecuente, especialmente si se siguen ciertas pautas, como por ejemplo después de los fines de semana y de los días festivos.
8. Cambios de empleo frecuentes, sobre todo cuando la persona desciende de nivel o desempeña trabajos que no corresponden a sus aptitudes y antecedentes.
9. Descuido en la apariencia personal y falta de higiene.
10. Quejas continuas de molestias físicas sin causa aparente: insomnio, problemas estomacales, falta de apetito, dolores de cabeza, etc.
11. Problemas maritales y familliares constantes relacionados con su manera de beber.
12. Arrestos por embriaguez o por conducir en estado de ebriedad.
13. Beber las copas ávidamente.

¿Se puede curar el alcoholismo?

Hasta hoy no se ha descubierto una “cura” para el alcoholismo. Una persona alcohólica puede dejar de beber, incluso definitivamente, pero no dejará de ser alcohólica, y no debe volver a beber, pues sufrirá una recaída de su enfermedad.

¿Se puede tratar el alcoholismo?

Sí, el alcoholismo es tratable. Los programas para la atención del paciente alcohólico utilizan una serie de elementos como la consejería, psicoterapias individuales y de grupo, medicamentos, grupos de autoayuda, etc. Quien sufre la enfermedad del alcoholismo necesita ayuda para dejar de beber.

¿El alcoholismo es una enfermedad hereditaria?

No, no en el sentido de que el hijo de un alcohólico necesariamente será alcohólico. Pero se ha demostrado que sí se puede heredar un mayor riesgo de adquirir la enfermedad.
Algunas personas llegan al alcoholismo aun cuando nadie en su familia tenga problemas con su forma de beber. Igualmente, no todos los hijos de padres alcohólicos tienen problemas con la bebida.

¿Qué es el Delirium tremens?

Delirium tremens es el nombre del síndrome de abstinencia del alcohol más grave, que se presenta con temblor generalizado, sudación abundante, angustia extrema, ideas delirantes (pensamientos de contenido falso, principalmente de persecución o de celos injustificados) y alucinaciones sobre todo visuales: el enfermo puede ver animales que lo atacan o tiene visiones terroríficas que lo hacen gritar o quejarse con gran sufrimiento. Este cuadro ocurre dentro de las 72 horas posteriores a la suspensión del consumo de alcohol en personas que lo han ingerido en grandes cantidades por un tiempo prolongado.

El consumo de alcohol en México

De acuerdo con los datos obtenidos de la Encuesta Nacional de Adicciones más reciente, podemos concluir que entre 5 y 6 millones de personas en México consumen alcohol en exceso, y que un altísimo porcentaje es de verdaderos alcohólicos. En nuestro país, la ingestión de bebidas alcohólicas está relacionada, directa o indirectamente, con cinco de las 10 principales causas de muerte.

¿Qué es el alcohol etílico o etanol?

Existen varias clases de alcohol, como el metílico, que se obtiene de la madera, y el isopropílico, que se emplea como disolvente y en la preparación de acetona; el alcohol etílico o etanol es el que contienen todas las bebidas alcohólicas. Los mencionados en primer término no son potables, no sirven para el consumo humano porque son tóxicos.

El alcohol, etanol o alcohol etílico es una droga psicoactiva porque…

Provoca cambios en la mente y altera la manera de pensar, de sentir y de actuar. Es un depresor del sistema nervioso central porque disminuye la actividad de las células del cerebro. Las personas que desconocen la forma en que actúa esta droga piensan que se trata de un “estimulante”, porque las primeras copas “excitan” al bebedor, haciéndolo por lo común, más sociable. Una copa o dos producen casi siempre cambios en la conducta, de tal forma que el sujeto parece estar estimulado. No es así: lo que sucede es que el alcohol deprime primero los centros nerviosos que controlan la conducta. Al disminuir la acción de esos centros, la conducta se libera, escapando a los controles del juicio crítico. Una vez desinhibida, la persona parece excitada, cuando en realidad el alcohol ha provocado una acción depresora sobre su sistema nervioso.

EL ALCOHOL, ETANOL O ALCOHOL ETÍLICO ES UNA DROGA ADICTIVA porque puede producir adicción.

EL alcohol es una droga legal porque…

Su producción, comercialización y consumo están permitidos y reglamentados por las leyes de la gran mayoría de las naciones.

Concentración de alcohol en una bebida

La concentración de etanol en una bebida significa la relación entre el volumen total del líquido y la cantidad de alcohol que contiene. La concentración varía de acuerdo con el tipo de preparación. El contenido de etanol o alcohol absoluto en las bebidas destiladas como el tequila, el vodka, el whisky, etc., generalmente oscila entre 35 y 50%, mientras que los vinos de mesa contienen entre 9 y 14%, el pulque alrededor de 4%, y la mayoría de las cervezas entre 3.6 y 5 %.

¿Qué pasa al consumir alcohol?

El etanol es absorbido rápidamente por la corriente sanguínea y conducido al cerebro y a todo el cuerpo.

Absorción

• El alcohol entra al organismo por la boca.
• Pasa por el esófago y llega al estómago, en donde se absorbe y entra en la sangre. La cantidad de alimento y el tipo de bebida afectan la velocidad de la absorción. Mientras más alimentos haya, más lento será el proceso.
• El alcohol restante pasa al intestino delgado, en donde se absorbe más rápidamente que en el estómago. Cerca de dos tercios del alcohol consumido se absorbe en el intestino delgado.
• Una vez en la sangre, el alcohol se distribuye en todo el cuerpo.
• En cuanto se ingiere alcohol, éste llega rápidamente al cerebro a través del torrente sanguíneo, afectando sus funciones.


Oxidación

• Entre 85 y 90% del alcohol consumido es desechado por el organismo por medio de la oxidación.
• La oxidación es el proceso mediante el cual las células combinan el alcohol disuelto en la sangre con oxígeno, liberando calorías.
• El alcohol se metaboliza principalmente en las células del hígado. La velocidad de la oxidación depende del peso corporal, y de una enzima que se encuentra en ese órgano, llamada “deshidrogenasa alcohólica”.

Eliminación

Una pequeña cantidad del alcohol consumido (entre 2 y 10%), es eliminada por el aire exhalado, la orina, y el sudor.

Efectos inmediatos

Los efectos inmediatos de una ingestión excesiva de bebidas alcohólicas pueden describirse de acuerdo con la gravedad y el progreso de la embriaguez:

• Primera etapa: La persona se ve relajada, comunicativa y sociable. Parece excitada, pero en realidad está desinhibida.
• Segunda etapa: Se presenta una conducta predominantemente emocional, con pobreza de juicio y de pensamiento. Hay cierto grado de insensibilidad en la piel, incoordinación en los movimientos corporales, y trastornos de la visión y del equilibrio.
• Tercera etapa: Se caracteriza por confusión mental, tambaleo al caminar, visión doble y reacciones variables de la conducta: miedo, agresividad, llanto, etc. Hay serias dificultades para pronunciar bien las palabras y para comprender lo que se dice.
• Cuarta etapa: Incapacidad para sostenerse en pie, vómitos, incontinencia de la orina, aproximación a la total inconsciencia.
• Quinta etapa: Inconsciencia, falta de reflejos. Se presenta un verdadero estado de coma que puede llevar a la muerte por parálisis respiratoria.

Después de un tiempo…

Los órganos que sufren más daño son: el cerebro, el hígado, el estómago (el aparato digestivo en general), los riñones y el corazón.
Las enfermedades que se presentan más comúnmente por la ingestión prolongada de alcohol son las siguientes:
• Adicción.
• Cirrosis hepática.
• Pancreatitis.
• Esofagitis.
• Cardiopatía alcohólica (trastorno del corazón que produce debilidad y crecimiento de este órgano; se presenta a veces en los alcohólicos desnutridos).
• Trastornos de la piel.
• Polineuritis. (Inflamación de los nervios periféricos, principalmente de las piernas. La persona sufre parálisis parciales y dolores. Para distinguirla de otros trastornos, se le denomina “polineuropatía alcohólica”).
• Psicosis alcohólica. También se le llama “psicosis de Korsakoff”, y consiste en un estado de demencia con pérdida de la memoria y “confabulación” (el enfermo relata como hechos reales situaciones y hechos imaginados).

Cocaína y alcohol

Cuando una persona combina la ingestión de alcohol con el consumo de cocaína agrava el peligro que representa cada una de esas drogas y, sin saberlo, realiza un complejo experimento químico en su propio cuerpo. Los investigadores del National Institute on Drug Abuse de EUA han descubierto que el hígado humano combina la cocaína con el alcohol y fabrica una tercera sustancia, el etileno de cocaína, que intensifica los efectos euforizantes de la cocaína y, al mismo tiempo, aumenta el riesgo de muerte repentina por paro cardio-respiratorio.

Si una mujer embarazada consume bebidas alcohólicas… ¿Le hace daño a su bebé?

Los hijos de las madres alcohólicas que continúan bebiendo durante el embarazo nacen con graves trastornos físicos: bajo peso y tamaño pequeño, defectos del corazón, paladar hendido, deformaciones de los pies, luxación de la articulación de la cadera, estrabismo y deficiencia en el desarrollo físico. Posteriormente pueden presentarse trastornos de la inteligencia y de la conducta, debidos al daño producido en el cerebro durante la vida fetal. A esta condición se le denomina “síndrome del feto alcohólico”.

Beber y manejar

La capacidad para conducir un vehículo disminuye, siempre, cuando se ha bebido.

Una concentración mayor a 0.05% de alcohol en la sangre disminuye significativamente la habilidad para cambiar de dirección, para la ejecución de los cambios de velocidad y para reaccionar con prontitud ante los obstáculos.

Concentración de alcohol en la sangre Posibilidad de sufrir un accidente
0.05% (de 2 a 4 copas en 1 hora). Dos veces mayor que en estado de sobriedad.

0.10% (de 4 a 6 copas en 1 hora). Ocho veces mayor que en estado de sobriedad.

0.15% (más de 6 copas en 1 hora). Veinticinco veces mayor que en estado de sobriedad.

Los orígenes…

Los estudiosos de las culturas más antiguas han hallado evidencias del uso de bebidas alcohólicas desde la edad de piedra, en un período cercano a los 4 000 años antes de Cristo. El hombre ha bebido alcohol desde hace por lo menos 5 000 años, y seguramente no sólo por su sabor, sino para experimentar sus efectos.

Probablemente el producto vegetal más antiguo que se hizo fermentar fue la miel. También existen datos que inducen a creer que el aguamiel de algunas plantas sirvió para fabricar los primeros destilados. Aunque los irlandeses se adjudican el conocimiento inicial de la destilación, los árabes se consideran los inventores, 200 años antes que aquéllos. Las bebidas alcohólicas producidas por fermentación, a partir de un asombroso número de sustancias, ocuparon su lugar prácticamente en todas las sociedades humanas y aún permanecen en ellas. Los males psicológicos, físicos y sociales que provoca el consumo excesivo de alcohol han acosado a la humanidad desde que se integraron las primeras comunidades.

Algunos mitos sobre el alcohol

• El alcohol no es una droga.
El alcohol reúne todos los requisitos de la definición de droga: droga es toda sustancia que cuando se introduce en el organismo provoca un cambio en su funcionamiento. Si el principal cambio ocurre en el psiquismo y en la conducta se trata de una psicodroga, y es aquí en donde se clasifica al alcohol etílico.

• El alcohol es un estimulante.
Mucha gente así lo cree porque con las primeras copas la persona se ve medio “achispada”, locuaz, desinhibida, pero ya explicamos antes lo que ocurre en realidad. El alcohol es una psicodroga que deprime el sistema nervioso.

• El alcohol alimenta.
El alcohol proporciona calorías al cuerpo pero no es nutritivo ni sustituye a los alimentos necesarios para el crecimiento y la conservación de la salud.

• El alcohol no “engorda”.
El alcohol sí puede engordar a los bebedores que se alimentan regularmente. El alcohol proporciona más calorías que los azúcares y las féculas, aunque menos que las grasas. Las bebidas alcohólicas pueden contribuir al sobrepeso cuando sustituyen a una alimentación equilibrada; el peligro que se enfrenta es la malnutrición.

• Las personas que “aguantan mucho” corren menos riesgo de llegar al alcoholismo.
Cuando decimos que a fulano “no se le sube” aunque tome mucho, se puede caer en este mito, pues se interpreta que “siendo más resistente” no lo dominará el alcohol. Pero esto no es verdad. Por el contrario, puede ser que la persona a quien nos referimos esté desarrollando ya la etapa del alcoholismo que se caracteriza por el fenómeno de la tolerancia.

• Cualquier cantidad de alcohol es perjudicial para los órganos del cuerpo.
Esto es falso porque pequeñas cantidades de alcohol no provocan daño alguno a los tejidos de los distintos órganos. Pero hay que mencionar que las bebidas muy concentradas y las grandes cantidades de alcohol ingeridas en una sola jornada, provocan serias irritaciones en el aparato digestivo, y que el abuso prolongado llega a afectar al hígado, al corazón, al sistema nervioso y a otros órganos.

• Emborrachan más el vodka y la ginebra que el ron y el tequila (o viceversa).
Lo anterior es falso porque lo verdaderamente importante es la cantidad de alcohol que se ingiere. El vodka, el tequila, el ron, el whisky, la ginebra, y en general las bebidas destiladas como el brandy y el aguardiente común de caña, contienen aproximadamente la misma cantidad de alcohol.

• Si se combinan varias bebidas se provoca más rápidamente la borrachera.
Independientemente de que las bebidas suelen tener sustancias agregadas (azúcar, tanino, sabores diversos) que producen efectos distintos a la ebriedad pero que pueden interpretarse equivocadamente, la creencia de que “hay revolturas que son una bomba” es totalmente falsa.

• Para bajar la borrachera no hay nada mejor que tomar café “cargado” o meter la cabeza en agua fría.
La verdad es que el alcohol se oxida y se elimina del cuerpo a una velocidad uniforme y hasta ahora no sabemos de ninguna sustancia que acelere este proceso. Como la cafeína es un estimulante y el alcohol un depresor, una taza de café fuerte puede ayudar a mantener despierto a un sujeto alcoholizado, pero no a “bajarle la borrachera” como suele decirse. Respecto al baño de agua fría, no hay razón alguna para recomendarlo.

Y usted… ¿Cómo bebe?
A UTOEVALUACION

1. ¿Piensa y habla usted con frecuencia acerca de la bebida?
2. ¿Bebe más que antes?
3. ¿Bebe más de prisa que los demás?
4. ¿Toma usted frecuentemente con la intención de “relajarse”?
5. ¿Ingiere usted varias copas aun cuando se había propuesto no hacerlo?
6. ¿Se ha sentido culpable o apenado por sus estados de ebriedad?
7. ¿Ha sufrido lesiones accidentales después de ingerir bebidas alcohólicas?
8. ¿Algunas veces olvida lo que ocurrió, o parte de lo que pasó, durante el tiempo en que estuvo ebrio?
9. ¿Ha perdido algún amigo por sus críticas acerca de la forma en que usted bebe o lo que hace cuando está intoxicado?
10. ¿He tenido o tiene problemas frecuentes con la familia o con sus amigos en relación con su manera de beber?
11. ¿Bebe en la mañana con la intención de combatir los efectos de la “cruda”?
12. ¿Se siente a veces intranquilo o molesto porque no hay bebidas a la mano?

Si contesta “SÍ” a más de 3 de estas preguntas, sobre todo si se refiere a las 4 últimas, debe entrevistarse con un profesional para que le proporcione mayor información y determine si usted ha iniciado el proceso de convertirse en un verdadero alcohólico.

¿Qué puede hacer una persona adicta al alcohol que desea dejar de consumirlo?

Alguien que ya ha desarrollado adicción a esta droga necesita ayuda profesional para dejar de consumirla. La adicción es una enfermedad. El adicto es un enfermo que no puede dejar de consumir la sustancia adictiva que usa. Para recuperarse necesita y merece tratamiento, ya sea en un centro especializado, mediante terapias de grupo o individuales, o acudiendo a grupos de autoayuda como Alcohólicos Anónimos.

TODOS LOS NIÑOS Y ADOLESCENTES TIENEN EL DERECHO DE CRECER EN UN MEDIO PROTEGIDO DE LAS CONSECUENCIAS NEGATIVAS DEL CONSUMO DE ALCOHOL Y, EN LA MEDIDA DE LO POSIBLE, DE LA PROMOCIÓN DEL CONSUMO DE BEBIDAS ALCOHÓLICAS.

ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD


SI NECESITA ORIENTACIÓN CONTÁCTENOS.
EN V I D A ESTAMOS PARA APOYARLE.


FUENTE CONSULTADA

Velasco, Rafael. Esa enfermedad llamada alcoholismo, Editorial Trillas, 1995, México.

Velasco, Rafael. Las adicciones. Manual para maestros y padres, Editorial Trillas, 1997, México.

CESAAL. Las bebidas alcohólicas y la salud. Curso para padres de familia y educadores, Editorial Trillas, 1991, México.

Secretaría de Salud, Consejo Nacional contra las Adicciones, Dirección General de Epidemiología, Instituto Nacional de Psiquiatría Dr. Ramón de la Fuente Muñiz, Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática. Encuesta Nacional de Adicciones 2002. Tabaco, Alcohol y otras Drogas, Resumen Ejecutivo, 2003, México.


National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism. www.niaaa.nih.gov

National Institute on Drug Abuse. www.drugabuse.gov

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