| ¿Qué
es la “codependencia”?
Aunque la palabra “codependencia” no es un término
científico, se utiliza en el campo del tratamiento
de las adicciones para referirse a la condición de
estar obsesivamente involucrado en los problemas de un adicto.
Los “codependientes” se preocupan de manera absorbente
por tratar de “curar”, proteger y rescatar al
enfermo. Este fenómeno se observa generalmente entre
los familiares de los adictos: padres, cónyuges, hermanos,
hijos, etc. No se trata de la reacción normal de quienes
se preocupan auténticamente por el adicto ante una
crisis. La codependencia se presenta cuando la ayuda tiene
un efecto contraproducente, provocando daños tanto
al “ayudador” como al adicto. Los codependientes
quedan atrapados en un “círculo vicioso”
en el que los esfuerzos bien intencionados de ayudar sólo
contribuyen a prolongar el problema.
Algunos rasgos de
la codependencia
• El estado de ánimo del adicto depende de la
droga y el estado de ánimo del codependiente depende
de la conducta del adicto.
• La conducta del codependiente está determinada
por el adicto, y no por él mismo.
• La codependencia, como las adicciones, es progresiva.
Es necesario tratarla con ayuda profesional.
• El codependiente intenta, inconscientemente, controlar
y manejar la conducta del adicto y sus consecuencias. Esto
sólo “facilita” la continuación
del consumo de drogas.
Conductas “facilitadoras”
En su afán por ayudar al adicto, sin darse cuenta
y con la mejor intención, el codependiente con frecuencia
adopta conductas “facilitadoras” que sólo
contribuyen a la prolongación del consumo, por ejemplo:
• Proteger al adicto de las consecuencias negativas
de su consumo de drogas rescatándolo cuando se mete
en problemas, pagando sus deudas, relevándolo de sus
responsabilidades, etc.
• No poner límites. Por ejemplo, a veces los
familiares le prestan o le dan dinero al adicto, a pesar de
saber que lo empleará para adquirir la droga.
• Actuar en complicidad con el adicto, y hasta ayudarlo
a conseguir, a pagar, y a usar la droga. Los familiares que
se comportan así, generalmente lo hacen porque se sienten
prisioneros del problema: están condenados tanto si
ayudan como si no ayudan.
Si estos problemas no son tratados adecuadamente en un ámbito
profesional o acudiendo a grupos de autoayuda (Al Anon, Familias
Anónimas, etc.), pueden afectar negativamente la recuperación
del adicto y la de su familia.
SI NECESITA ORIENTACIÓN CONTÁCTENOS.
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FUENTE CONSULTADA
Washton, A., Boundy, D., Querer no es poder, Paidos, México,
1991.
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